Algunas veces el futbol reproduce en su campo de batalla, refranes considerados como axiomas en la vida, ese de que a la tercera va la vencida, o en la guerra, que siempre da mayor seguridad salir con la máxima jerarquía por delante, aquel que dirija y represente la piedra angular de la tropa.
En la lucha entre ucranianos e ingleses, Wayne Rooney y Andriyv Shevchenko, constituyen el arma letal de ambas selecciones. El primero personifica la metáfora de un pelotón entero, el jugador inglés, son varios jugadores en uno solo, capaz de ejercer como delantero, volante, y hasta mediapunta. El segundo representa el cenit del futbol ucraniano, líder espiritual del equipo, Shevchenko es el héroe de la selección amarilla, el hombre gol, el insigne capitán.
Wayne Rooney saldría como titular luego de cumplir sus dos juegos de suspensión por la tonta agresión cometida en el encuentro de eliminatorias ante Montenegro , “Sheva” sin embargo, iniciaría la contienda como suplente por molestias en la rodilla, diferentes realidades.
El partido disputado en el Donbass Arena reflejo a una Ucrania que obligada a ganar para clasificar, se mostro elegante y entregada a por la victoria ante una escuadra inglesa mas especuladora, a sabiendas de que un empate, o combinación de resultados por el encuentro entre franceses y suecos, significaría su clasificación a cuartos de final.
La selección de la Europa del este, con un juego fluido y grandes combinaciones en todas sus líneas, comenzó amenazando la portería rival con un fuerte disparo de Marko Devic (sustituto de Shevchenko) que repelería el centrocampista ingles Scott Parker. Pocos segundos más tarde llegaría la primera advertencia de Rooney, ante un centro que no lograría cabecear por poco. Mientras tanto, el capitán ucraniano esperaba su oportunidad.
El asedio de Ucrania seguiría causando peligro en el área inglesa, primero con un gran derechazo del electrizante extremo Evgeni Konoplyanka, que bloquearía firmemente con su pecho el polémico y tenaz marcador ingles, John Terry. Luego un fuerte disparo del lateral derecho Oleg Gusev, se iria por arriba del arco defendido por el guardameta Joe Hart.
A pesar del insistente ataque de la selección ucraniana, volveria amenazar con aun más peligro el equipo ingles, nuevamente con su “one men army” Wayne Rooney, luego de cabecear desviado, en una inmejorable posición, un centro preciso de su compañero en el Manchester United Ashley Young. Era ya su segunda advertencia, ambas de cabeza.
Pocos minutos después de que Rooney perdonase como no suele hacer, Ucrania tuvo su mejor oportunidad para marcar en este primer tiempo, luego de que el talentoso mediocampista Andry Yarmolenko rompiera la defensa anglosajona, para ejecutar un tiro colocado que detuvo de manera solvente Joe Hart. Así moría el primer round, un principio muy parecido su desenlace
Dos goles, dos errores clamorosos
El segundo tiempo se antojaba (por razones poéticas y de realidades) corto para ucranianos y largo para los ingleses, sin embargo, corto fue el tiempo transcurrido entre el inicio del segundo round, a la tercera y definitiva advertencia de Wayne Rooney, que esta vez significaría el gol para Inglaterra, y primer gol para el atacante en esta Eurocopa.
Era el minuto 48 cuando un desafortunado azar, convierte en victimas a la selección de Ucrania, y especialmente a su guardameta Andrey Pyatov. El centrocampista ingles Steven Gerard luego de ridiculizar a Yarmolenko por la banda derecha, lanza un centro a media altura y el balón rebota en un bosque de piernas ucranianas, el arquero no puede contener, y Rooney marca a placer, de cabeza, como dos veces antes venia advirtiendo. Cosas de la vida.
Los ucranianos no cedieron su planteamiento y sus esperanzas ante la anotación de los ingleses, su ímpetu por encontrar el gol que los acercara a la hazaña y clasificación, se tradujo en centros envenenados, claras ocasiones, superioridad en el juego, y si, ese gol tan ansiado que los catapultaba hacia pocos metros bajo el cielo. O eso creían.
Ante un pase del delantero Artem Milevskiy, Devic quedo mano a mano frente al guardameta inglés, luego de un amague que dejo en ridículo al marcador John Terry, lanza un fuerte disparo que al desviar Joe Hart va directo al arco, cuando nuevamente Terry entra en acción despejando el balón cuando este acababa de traspasar la línea de gol. El arbitrio Viktor Kassai no convalido el tanto ucraniano. Ahí termino el partido para dicha seleccion
A veinte minutos para el final, en un último e inservible intento por meterse en el partido, Andriv Shevchenko entraría como la última bala de la selección de la Europa del este, el eterno ídolo, ya nada podía hacer para remontar dos goles en contra, el marcado por Rooney, y el que no vio o no quiso conceder el árbitro del encuentro, irónicamente el gol que más se recordara y hablara de este partido. Así llegó el final.
Shevchenko fue aclamado por su nación los veinte minutos que estuvo en cancha, su suerte y su realidad, fue considerablemente opuesta a la de su homologo Wayne Rooney, uno pertenece al crepúsculo de grandes delanteros europeos como Van Nistelrooy, Thierry Henry, o Raul Gonzalez, otro forma parte del último amanecer de grandes artilleros como David Villa o Cristiano Ronaldo.
El futbol no fue justo con la anfitriona Ucrania, mientras ella llora por su temprana despedida, por el más que posible adiós de su adorado amante Shevchenko, nace una esperanza inesperada en suelo inglés, una esperanza llamada Wayne Rooney, y con él, la posible consagración de una generación dorada también amenazada por el ocaso.
Inglaterra, líder de grupo, enfrentara a Italia por los cuartos de final de esta Eurocopa.
Luís Orozco/sanfranciscosur.com


